martes, 23 de octubre de 2012

Día 31. Montezuma

¡Montezuma en verano tiene que ser la leche! Surfistas para arriba y para abajo, tiendecitas llenas de ropa de colores, gafas de sol, chanclas, batido por aquí, té helado por allá… Lástima que con la que está cayendo, una no quede igual de glamurosa en chanclas y chubasquero que en biquini y pareo. 

Cuando llegamos,  está nublado. Cuando nos sentamos a comer en el Sano Banano, empieza a lloviznar.  Y cuando pedimos el café, ya diluvia. Anuncian lluvias en la zona para los próximos diez días. Y por si esto fuera poco, los locales le dicen a Fran que el swell va a subir un montón durante el fin de semana. A mí, eso me suena fatal y entiendo que significa que no va a poder hacer surf. Así que tras una tarde de reflexión en el sofá del albergue, decidimos volver hacia el interior y ver el volcán Tenorio y el Arenal. ¡Qué lástima! ¡Tendremos que regresar a esta zona cuando haga mejor tiempo! :) Y seguramente al mismo albergue, una maravilla: bonito, limpio, gente maja, ubicación perfecta y fauna a tutti plen, gatos por el comedor, pizotes en el patio, ardillas rayadas en la cocina… 

Sólo una anécdota: casi me da un infarto. Fran se acuesta pronto y yo me quedo un rato despierta mirando cosas en el ordenador. De repente, noto cómo unos pelillos me hacen cosquillas en la mejilla y el brazo derecho. Y cuando me doy cuenta, ¡tengo una especie de ardilla rayada en la almohada! Una mezcla entre mapache y mofeta pero en miniatura… ¡Qué horror! Aún no sé cómo no desperté a todo el vecindario.

Dicho esto, y como no tenemos fotos del minipueblo, os dejamos algunas del albergue y el entorno: