sábado, 15 de diciembre de 2012

Día 69. Cambio de planes: Perú


Perú no entraba en nuestros planes. Teníamos pensado volar desde Panamá directamente a Buenos Aires, pero el avión era muy caro y resultaba más barato ir a Lima y de Lima a Argentina. Y ya que íbamos a poner los pies en Perú, ¿por qué no ir a Machu Picchu? Varias personas nos habían comentado que en Perú hay mucho que ver, y es cierto.

Por eso los cuatro o cinco días que pensábamos pasar en dicho país se convirtieron en casi un mes. 



Aterrizamos en Lima y pasamos un par de días bastante divertidos en esta ciudad. Vimos la plaza de armas, el cambio de guardia y callejeamos bastante por la zona antigua, incluso vimos cómo vendían cerdos abiertos y sin tripas en el barrio chino (¡!). Y nos lo pasamos como niños en el parque de las aguas. Lástima que la fuente más espectacular estuviera rota…









Pero podríamos decir que (casi) lo mejor de nuestros días en Lima fue el hostal. Hostal España se llama y parece un museo: lleno de cuadros, espejos, torsos y cabezas esculpidas. Un auténtico museo en un edificio colonial de dos plantas, con tortugas gigantes y pavos reales en la terraza en la que sirven el desayuno. El chico que nos recibió fue muy amable y nos ayudó a decidir los lugares que visitaríamos los próximos días, salimos de allí prácticamente con la ruta hecha: Huacachina, Nazca, Cuzco y después… ¡ya veremos!