lunes, 22 de julio de 2013

Día 297. El final de Tailandia: Sukothai – Ayutthaya – (por tercera vez) Bangkok

Nuestros últimos días en Tailandia los pasamos entre templos. Primero nos esperaba Sukothai, una ciudad que hoy en día no tiene demasiado encanto, pero que en su momento fue la capital del primer reino tailandés. Todo el encanto que Sukothai ofrece en la actualidad se debe a los restos de dicha capital, ahora llamada “ciudad histórica” y considerada patrimonio de la humanidad por la Unesco. 



Y no nos extraña que así sea. Los templos son preciosos, están muy bien conservados y se pueden recorrer fácilmente en moto o en bici porque las distancias son muy cortas. Además, están anclados en una zona ajardinada con muchos árboles, sombras y casetas para descansar. 



Aparte de visitar estas ruinas, poco más hicimos en Sukothai. Como siempre, catar la cerveza del país y disfrutar de los mercados nocturnos.  



Seguimos avanzando hacia Ayutthaya y ocurrió algo parecido, que la ciudad en sí no tenía demasiado, por eso “nos limitamos” a ver los templos. En este caso, sin embargo, no se encontraban en tan buen estado y estaban todos desparramados por la ciudad. 



Como a estas alturas del viaje, nos parece que visto un templo vistos todos, decidimos de antemano qué ruinas nos interesaba ver en lugar de pulular con la bici por todo Ayutthaya. Así nos evitamos un buen ratazo de calor y pedalear con la multitud entre coches, furgonetas y tuk-tuks. Nos perdimos en un par de ocasiones, pero estamos ya taaan acostumbrados… 



 ¡Y volvimos de nuevo a Bangkok! Con el tiempo justo para dar una vuelta por los alrededores del hotel, dormir y salir pitando al aeropuerto. Intentamos hacer algunas compras, se acerca el momento de volver y queremos comprar cuatro baratijas, pero no veas, tú, cómo han subido los precios desde la última vez que pusimos los pies en la ciudad (hará unos tres meses). Cómo se nota que ha empezado la temporada de turisteo europeo. Aumento de precios y ni un hueco para un alfiler…

¿Nuestro siguiente destino? Singapur. Nos subimos entusiasmados al avión, pues dos horas y media después estaríamos de camino a nuestra primera experiencia Couchsurfing :))))